Hummus, el dip de moda

Un humilde paté de garbanzos con proteína completa que ha cruzado fronteras y ha adquirido nuevas versiones

El hummus se ha ido apoderando en los últimos tiempos de las mesas de todo el mundo. De origen árabe y con fuerte presencia en la gastronomía  libanesa e israelí, el aperitivo no sólo ha traspasado fronteras, convirtiéndose en una de las opciones más demandadas en los restaurantes de todo el mundo, sino que se ha reversionado con un sinfín de interpretaciones.

 

Para quienes no conozcan de qué está hecho el hummus, se trata de una pasta cremosa hecha con garbanzo (garbanzo en árabe, de hecho, es “hummus”), limón y tahina, la pasta resultante de triturar semillas de sésamo tostadas; suele añadírsele ajo, aceite de oliva y pimentón y se sirve con pitas, tostadas de pan o snacks de patata.

 

En nuestros restaurantes el hummus aterrizó de la mano del movimiento veggie, ya que se trata de una alternativa a las proteínas de origen animal muy bien considerada por vegetarianos y veganos. De hecho, si en algo destaca este plato es por su gran aporte de proteínas completas y de fibra. Fácil de digerir, de forma rápida y deliciosa, es una receta libre de colesterol y muy saciante; ayuda a combatir los picos de hambre, manteniendo los niveles de azúcar en sangre, gracias a su bajo valor glucémico.

 

Está presente en las dietas de muchos deportistas porque además de aportar proteínas, éstas son fácilmente asimilables por el organismo; es lo que se conoce como “proteínas de calidad”. También es apreciado el plato por sus altas dosis de minerales, vitaminas, fibra e hidratos de carbono saludables.

 

Líbano, Israel y Palestina se disputan ser los responsables del que se ha convertido en uno de los dips más famosos en la actualidad, si bien su infinidad de versiones le ha conferido al plato un carácter de lo más internacional. Con curry, con aguacate, con remolacha, con especias picantes ¡y hasta con chocolate! En la cocina, todo (o casi todo) es cuestión de imaginación.